Se levantó la faldita, no tuvo que bajarse los calzones para que le aplicaran la inyección, porque aquel “triangulito” de tela sostenido por tiras de elástico de colores, estaba muy lejos de ser un calzón. Una vez que el líquido anticonceptivo quedó inmerso entre los músculos de su diminuta nalga, salió sonriendo y tomó de la mano a su jovenzuelo acompañante (al que por cierto, parecía que en un descuidito se le caería el pantalón), al despedirse le recordó a Doña Pita que el mes entrante serían sus “Quince”, y que la invitaría a tan magno evento.
¿La conoce? Pregunté, “No, pero seguido viene a inyectarse, al menos es responsable la chamaca”, contestó. ¡¡¡¡¡¡WHAT!!!!!! Ambas me dejaron con la boca abierta, perpleja, y si ya me parecía una pendejada la actitud de la muchachita, me resultó una franca estupidez lo que decía la sesentona.
¡No!, ¡no! Y no estoy de acuerdo con ninguna de las dos, ¿Quién dijo que el hecho de que el cuerpo adquiera la capacidad de procrear garantiza la “madurez mental” necesaria para tomar decisiones, “madurez mental” que solo se obtiene a través de las experiencias personales o transmitidas, y que es necesaria para afrontar toda consecuencia de nuestros actos.
Experiencias de las que carecen por nuestra culpa la mayoría de los jóvenes de nuestros tiempos, y repito de “nuestros tiempos” en los que a los adultos nos parece fácil, a gusto y bastante cómodo no transmitirles nada y cederles la tarea de cuidarse a sí mismos, si tal suceso nos compete.””Guiarlos y Cuidarlos””.
¿Y por cuanto tiempo?, pues quien sabe, porque cada individuo es diferente y así como una menstruación o eyaculación de presenta a los 12 o a los 15 años, el “sentido común” le llega a cada quien a diferente edad, y tendremos que estar allí con el ojo abierto y un escudo de paciencia junto a los pubertos hasta que la “madurez mental” este a la par de la “madurez física” en su humanidad y se complementen convirtiéndolos en personas íntegras y concientes de lo que es la responsabilidad….Y lo mas importante, la responsabilidad de conducir su vida.
Por lo pronto, Doña Pita ya me cayo “gorda”, porque a los sesenta se ha limpiado el sudor con la experiencia y de puro coraje, a la otra me voy a la Cruz Roja a inyectar. Es una lástima que a la imberbe flacucha no la tenga enfrente, pues me gustaría decirle que puede quedar estéril con lo que hace si no tiene cuidado. Que todo en la vida implica una guía, que hay que pedir y escuchar consejo, para no ser de aquellos que van dejando huella al imponer y exponer impulsivamente su inexperiencia.
¡¡Aaah!! Y también, que si todo el tiempo usa tanga en vez de calzones, para los veinte se le va a “aguadiar” el trasero. Yo por eso los uso de vez en cuando y en ocasiones muy especiales, y puedo presumir a mi edad de una retaguardia firme.
“Toda capacidad sin control es en potencia un desastre”
:.MOONZITA.: — 06-08-2005 23:25:51