Éramos muchas las parejas que tomadas de la mano, entre abrazos, miradas coquetas y besillos fugaces esperábamos que el guardia nos permitiera la entrada a aquella sala de cine, la película “LA CIUDAD DEL PECADO”, clasificación “C”, todo indicaba, que viviríamos un cruce de hormonas y de adrenalina que desembocarían en alguna de las orillas de esta nuestra calurosa ciudad, donde nunca falta o mas bien sobran los refugios para los fogaces enamorados.
(Acá entre nos yo ya venía preparada para tal suceso, hasta me había puesto bajo mi formal atuendo unas pantys sexys, sobre unas apantallantes medias de red).
El filme empezó, y aquel erotismo esperado, no se hizo presente, lo único que podíamos ver era “sangre, sangre y mas sangre”, derramada sin ton ni son y en todo momento. Sangre de hermosas mujeres asesinadas por un psicópata pervertido, que gustaba de destazarlas, y engullirlas a paladar fino lentamente, me embargo entonces, esa sensación de tristeza que se me presenta en los días de mi periodo menstrual, esa impotencia por no poder detener esos ríos rojos.
Fui conciente de haber cambiado el deseo por miedo en el preciso momento en que me di cuenta del brillo en los ojos que acompañaban las escandalosas risotadas de mi compañero, complacido y divertido con tales desfiguros, y el cual volteaba de vez en cuando a mirarme y me plantaba un beso ensalivado que me hacía pensar que a lo mejor ya se le estaba antojando el menú, y con aquello de tanta ida al cine, no había duda de que estaba yo antojable, ya que los nachos y las palomitas habían hecho lo suyo y mis chamorros calificaban para un buen festín.
Por sí o por no, me le fui alejando con disimulo, para prevenir despertarle algún instinto, no fuera que quisiera llevarme a dar la vuelta al terminar el filme y yo lo único que quería era llegar completa a mi casa, aunque la picazón de las pinches medias hubiera sido en vano.
Por fin, después de un cansancio extremo por tanta violencia la cinta se terminó, saliendo todo mundo a paso veloz por los estrechos pasillos de los forumcinemas, entre un silencio roto por el descontento y la decepción de haber elegido esta película, que resultó ser “mata pasiones” en toda la extensión de la palabra.
Geek-a-boo! — 15-08-2005 01:07:34
david — 04-09-2009 10:39:24